Esta historia me gustaría dedicársela a mi amiga Pepa, y a todas aquellas personas que luchan por los demás, para que sus vidas tengan una línea de luz.

A veces, y en función del tipo de crisis por la que estaba atravesando después de 7 años viviendo en Bruselas, lo que más le gustaba a Ruth era salir de Bruselas. Ruth era traductora e intérprete autónoma en diferentes instituciones europeas, y su trabajo le gustaba, aunque siempre supo que su vacación frustrada era la de periodista. No obstante, había llegado a tener un estilo de vida parecido al de muchas periodistas, o al menos eso pensaba ella, porque tenía amigos en todo el mundo. Tenía ya alrededor de los 50 años y un amplio bagaje viajero, gente conocida y aventuras vividas.
El aeropuerto estaba cerca, y tenía muy buenas conexiones con otros aeropuertos. Los vuelos eran muy baratos gracias a la competencia entre las aerolíneas creadas en una época de capitalismo ferviente.
En uno de esos viajes de fin de semana, se plantó en Madrid y pudo reencontrarse con buenos amigos con los que había compartido cuatro años de vida en Bruselas. Continue reading










