
Photo by Jonathan Eden-Drummond
Con una confianza cimentada en experiencias previas, apoyó, como solía, el pie en el paso de la puerta para salir pero, en lugar de afirmarse sobre el escalón levemente inclinado hacia la calle, la suela de un zapato, y luego la otra, resbalaron por la superficie lisa y, al no encontrar las manos nada a lo que sujetarse, cayó hacia atrás. Unos segundos se demoró el silencio tras el golpe seco del culo contra el suelo, un intervalo en que pareció que se levantaría sin más y seguiría andando. Pero justo en el instante en que cabía suponer que el episodio no tendría consecuencias, salió el llanto. Continue reading

Is home a place?
