
Art work by Enrique Cropper
El viajero que bajaba del vagón de tren cargaba una llamativa maleta roja. Solo eso destacaba de él, junto a un bigote ridículo y parecido al de Hitler. El resto quedaba escondido bajo un abrigo largo, de color indefinible, que lo cubría casi hasta los tobillos. El hombre andaba despacio pero comenzó a alejarse de su campo de visión así que salió de la cafetería para seguirlo. El revólver colgado en la pistolera se apretó contra su costado cuando se cerró la cremallera del anorak. Afuera había empezado a nevar y se enfadó por tener que estar en la calle, persiguiendo a un delincuente. Le apetecía bastante más estar en casa, sentado en su sillón cerca del radiador y tomando un güisqui. Continue reading










